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Elegir entre aerotermia o gas natural puede ser bastante complicado y, encima, son muy diferentes en cuanto a eficiencia energética, confort y gasto mensual. Ambos sistemas tienen sus ventajas y desventajas y, por ello, vamos a realizar una comparativa entre aerotermia y gas natural.  Vamos a tratar los aspectos más clave: seguridad, sostenibilidad, eficiencia, mantenimiento, vida útil y el precio por kWh calorífico. Además, analizaremos en qué casos es más recomendable uno u otro, para que toméis una decisión más informada y adaptada a lo que realmente necesitáis. ¡Empezamos!

Comparativa entre aerotermia y gas natural

Para comprender bien la diferencia entre ambos sistemas, conviene explicar brevemente en qué consiste cada uno. La aerotermia es sistema que utiliza una bomba de calor aire-agua para extraer energía térmica del aire exterior, incluso en condiciones de frío, y transferirla al interior de la vivienda para calentar agua o alimentar sistemas de calefacción. Es una tecnología eléctrica, pero muy eficiente, ya que puede generar hasta 4 kWh térmicos por cada 1 kWh eléctrico consumido.

El gas natural, por otro lado, es un combustible fósil que se quema en una caldera para generar calor. Donde más se utiliza es en ciudades, y se ha utilizado durante décadas como fuente de calefacción y agua caliente sanitaria. Ambos sistemas pueden utilizarse para calefacción por radiadores, suelo radiante o agua caliente sanitaria. No obstante, son muy diferentes en su funcionamiento, eficiencia y sostenibilidad.

calderas de gas para calefacción por aire

1. ¿Qué sistema es más seguro?

En cuanto a seguridad, la aerotermia tiene una clara ventaja. Al no utilizar combustibles fósiles ni generar combustión, elimina el riesgo de intoxicaciones por monóxido de carbono o explosiones, algo que sí puede ocurrir con una caldera de gas, sobre todo si no se le da un correcto mantenimiento.

El gas natural es un sistema fiable, pero requiere más controles de seguridad, revisiones periódicas y una buena ventilación para evitar incidentes. Por lo tanto, en seguridad gana aerotermia.

2. Sostenibilidad

Uno de los factores más clave teniendo en cuenta que los gobiernos europeos están impulsando políticas para sustituir el gas por sistemas eléctricos eficientes como la bomba de calor. La aerotermia se alimenta de electricidad, que puede provenir de fuentes renovables. Su impacto ambiental es muy bajo, y al no quemar ningún combustible, no emite CO₂ en el punto de uso.

El gas natural, aunque más limpio que otros combustibles fósiles como el gasóleo, sigue siendo un combustible fósil. Su uso genera emisiones de gases de efecto invernadero y contribuye al cambio climático. El ganador en sostenibilidad también es la aerotermia.

3. Eficiencia

La eficiencia energética mide la capacidad de un sistema para transformar energía en calor útil:

  1. La aerotermia tiene un coeficiente de rendimiento (COP) muy alto. Por cada kWh eléctrico consumido, puede generar entre 3 y 4 kWh térmicos. Es decir, puede tener un rendimiento del 300% o 400%.
  2. El gas natural tiene un rendimiento máximo de un 90-95% en calderas de condensación. Esto significa que por cada kWh de gas consumido, se obtienen entre 0,9 y 0,95 kWh de calor.

La aerotermia es mucho más eficiente, aunque cuidado si no está bien dimensionada, por que ahí su rendimiento si que se puede ver muy afectado.

4. Mantenimiento

En cuanto a la aerotermia, requiere un mantenimiento preventivo mínimo: limpieza de filtros, revisión de componentes eléctricos y comprobación de presión del gas refrigerante. El gas natural exige revisiones periódicas obligatorias, control de humos, purgado del circuito, verificación de combustión y revisión de chimeneas o salidas de gases.

Así pues, por lo general la aerotermia es más sencilla de mantener y más económica en este aspecto.

5. Vida útil

La vida útil de un sistema de climatización también es importante en términos de rentabilidad a largo plazo. Las bombas de calor de aerotermia suelen tener una vida útil de entre 15 y 25 años, dependiendo del fabricante y el uso, y es que esto es muy importante porque su inversión se amortiza en los primeros 5-10 años. Las calderas de gas natural suelen tener una vida útil más corta, alrededor de 10-15 años, aunque si se le ha dado un muy buen mantenimiento, pueden aguantar un par de años más.

Además, los sistemas de aerotermia están más preparados para futuras normativas medioambientales, mientras que el gas tiende a estar más limitado.

Precio por kWh calorífico de aerotermia y gas natural

aerotermia o gas natural

Otro de los aspectos que también es bastante debatido es el precio real del calor generado por cada sistema. Para hacer una comparativa realista, debemos considerar el coste por kWh del suministro (electricidad o gas) y la eficiencia del sistema. Supongamos lo siguientes valores de referencia:

  1. Precio de la electricidad: 0,20 €/kWh
  2. Precio del gas natural: 0,07 €/kWh
  3. Eficiencia aerotermia: COP de 4
  4. Eficiencia gas natural: 90%

Calculando el coste por kWh útil, sería el siguiente:

  • Aerotermia: 0,20 € / 4 = 0,05 €/kWh calorífico
  • Gas natural: 0,07 € / 0,90 = 0,077 €/kWh calorífico

A pesar de que la electricidad es más cara que el gas, la eficiencia superior de la aerotermia la convierte en una opción más económica por kWh de calor producido.

Aplicaciones de aerotermia y gas natural

Por lo general ambos sistemas se pueden aplicar en todo edificio, negocio o cualquier otra instalación, aunque hay algún que otro matiz. Para la aerotermia:

  • Viviendas unifamiliares de obra nueva o rehabilitadas con buen aislamiento.
  • Edificios que apuestan por eficiencia energética y sostenibilidad.
  • Instalaciones con suelo radiante, que aprovecha al máximo su rendimiento.
  • Viviendas que combinan aerotermia con placas solares para autoconsumo.
  • Zonas con clima templado o moderado.

Para el gas natural, los usos más comunes son:

  • Viviendas antiguas o mal aisladas donde no es viable instalar aerotermia.
  • Pisos en edificios con instalación centralizada de gas.
  • Usuarios que no desean cambiar de tecnología y prefieren seguir con un sistema conocido.
  • Zonas urbanas con buena red de distribución de gas.

Por supuesto, también tienes la posibilidad de combinar aerotermia con gas natural como sistema híbrido combinando una bomba de calor con una caldera de apoyo en climas fríos. No obstante ten en cuenta que, aunque sea una buena opción, esto hace que se pierda parte de la eficiencia y sostenibilidad de una instalación de aerotermia pura.

Tabla comparativa entre aerotermia y gas natural y conclusiones

Para ir acabando, os dejamos una tabla resumen con las principales diferencias entre aerotermia y gas natural, para ayudaros a decidir mejor.

Criterio Aerotermia Gas Natural
Seguridad Sin combustión, sin riesgo de explosión ni gases tóxicos Requiere revisiones y ventilación; existe riesgo de fuga o combustión
Sostenibilidad Muy alta. No genera emisiones directas Es un combustible fósil, con emisiones de CO₂
Eficiencia Muy alta (COP 3-4) Moderada (90-95%)
Mantenimiento Revisión mínima anual Revisiones periódicas anuales
Vida útil 15 a 25 años 10 a 15 años
Precio por kWh útil 0,05 €/kWh (aprox.) 0,077 €/kWh (aprox.)

La aerotermia se impone claramente en la mayoría de los apartados: es más eficiente, más segura, más sostenible y tiene un coste por kWh más bajo. Es, por tanto, una opción más interesante para quienes buscan una solución de cara al futuro. No obstante, el gas natural puede seguir siendo una alternativa válida en viviendas ya conectadas a la red de gas, en pisos con calderas centralizadas o en casos donde no se pueda hacer una inversión inicial elevada.

Si estás considerando pasarte del gas natural a la aerotermia, recuerda que, aunque la inversión inicial puede ser mayor, el ahorro a largo plazo y el impacto positivo que tiene en nuestro planeta lo compensan con creces.