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Fabricar tu propia placa solar casera es una de las formas más accesibles, económicas y educativas de introducirte en el mundo de las energías renovables. No solo te permite reducir el consumo eléctrico, sino que además te ofrece la oportunidad de entender desde dentro cómo funciona un panel solar convencional.

En este paso a paso vamos a desgranar las herramientas necesarias, los materiales que debes usar, el proceso detallado de armado y las recomendaciones para almacenar la energía que generes de forma eficiente, vamos a ello.

Herramientas para fabricar placas solares

Es fundamental reunir un pequeño equipo de herramientas básicas que facilitarán todo el proceso. Algunas son muy comunes en cualquier hogar, mientras que otras dependen de si vas a hacer conexiones más avanzadas. Lo que vas a necesitas sí o sí para hacer una placa solar casera es esto:

  • Soldador eléctrico (preferiblemente de punta fina)
  • Estaño para soldar
  • Multímetro para comprobar el voltaje y el amperaje de las celdas
  • Pistola de silicona o sellador siliconado
  • Cutter o cuchilla potente
  • Tijeras para cortar cinta de cobre
  • Alicates pequeños
  • Guantes aislantes
  • Regla y lápiz para hacer plantilla
  • Taladro (si deseas crear orificios para el marco o la caja de conexiones)

Como ves realmente no necesitas ninguna maquinaria profesional, pero aún así es muy importante que hagas todo el trabajo con mucha precisión, porque un mal contacto, una celda mal alineada o un sellado deficiente van a reducir drásticamente la eficiencia final de tus placas.

¿Qué se necesita para hacer un panel solar casero?

cómo hacer una placa solar casera

Ya te avisamos antes de nada que la calidad de los materiales van a influir y mucho en la durabilidad de tu panel, su eficiencia energética y la posibilidad de utilizarlo durante varios años sin que pierda rendimiento. Para hacer un panel solar casera debes conseguir estos 8 materiales:

  1. Material de soporte no conductor. Puede ser madera contrachapada tratada, PVC rígido o una plancha de plástico ABS. Su función es sostener todas las celdas solares sin riesgo de cortocircuito.
  2. Vidrio templado para la cubierta frontal del panel. Protege las celdas sin impedir el paso de la luz solar. El vidrio templado es resistente a impactos y cambios de temperatura.
  3. Cinta de cobre. La cinta de cobre presoldada es necesaria para conectar eléctricamente unas celdas con otras. Se encarga de transportar la corriente generada.
  4. Lámina encapsulante (EVA o resina epoxi) para sellar y proteger las celdas contra la humedad y el polvo, además, ayuda a que las conexiones se deterioren con el tiempo.
  5. Marco para panel solar, que normalmente será de aluminio o madera sellada. Así, mantenemos la estructura rígida y estable.
  6. Caja de conexiones. Es donde se van a unificar las conexiones eléctricas finales. También se colocan los diodos de bloqueo para evitar el retorno de corriente.
  7. Silicona o sellador neutro. Así tendremos un cierre hermético en bordes y uniones para que el panel sea resistente al agua y la humedad.
  8. Celdas solares presoldadas. No es que sea obligatorio, pero lo más ideal es tener ya las celdas monocristalinas presoldadas, ya que vienen preparadas con las tiras de contacto, lo cual facilita el ensamblaje. Son eficientes, económicas y fáciles de manipular.

Cómo hacer un panel solar casero paso a paso

1. Prepara la base y las celdas

Ahora sí, pasamos al proceso que te permitirá entender cómo hacer una placa solar casera desde cero, y es que la preparación es de lo más importante porque un panel solar mal alineado pierde eficiencia. Ten en cuenta que las sombras parciales, aunque sean pequeñas, van a reducir el rendimiento total.

Para empezar, crea una plantilla de diseño. Para esto, debes colocar sobre la mesa todas las celdas solares y determinar cuántas vas a usar y cómo se conectarán (serie, paralelo o combinado). Dibuja sobre el soporte una cuadrícula con las posiciones exactas y deja 2-3 mm entre celda y celda para evitar fisuras por dilatación térmica.

Luego prepara el soporte, lijando suavemente su superficie. Aplica una capa de sellador o protector para evitar que la humedad penetre y asegúrate de que la base queda completamente lisa y limpia. Ten en cuenta que las celdas son extremadamente frágiles, así que manipúlalas con cuidado, por los bordes y sin presionar la parte frontal para no romperlas.

2. Ensambla las placas

Aquí tenemos que unir físicamente las celdas, lo que formará la placa solar. Tendrás que soldar las conexiones:

  1. Coloca la cinta de cobre sobre las tiras metálicas de cada celda.
  2. Usa el soldador para fijarla con estaño sin excederte.
  3. Conecta el polo positivo de una celda con el polo negativo de la siguiente.

Para fijar las celdas a la base, aplica pequeñas gotas de silicona transparente detrás de cada celda y colócalas una a una según tu plantilla. Presiona suavemente hasta que queden bien adheridas y revisa que tengas burbujas.

Ahora va el encapsulado de las celdas, que evita la corrosión y protege contra golpes. Tendrás que usar la lámina EVA (o la resina epoxi) y cubrir de forma uniforme toda la superficie. Una vez encapsulado, pon el vidrio templado encima, asegurándote de que esté perfectamente alineado. Luego, sella los bordes con la silicona. Para terminar de ensamblarlo, hay que instalar el marco, que nos dará rigidez y un acabado más profesional. Asegura las esquinas con tornillos o adhesivo y comprueba que no queda espacio para filtraciones de agua, y ya lo tendrías.

3. Conexiones eléctricas

Sin una buena conexión eléctrica, tu panel solar no podrá alimentar ningún dispositivo, por lo que es importante hacerlo de forma segura.

Caja de conexiones

En la parte trasera del panel:

  1. Instala la caja de conexiones.
  2. Une los cables que vienen de las celdas.
  3. Coloca un diodo de bloqueo para evitar que la energía de la batería regrese hacia el panel cuando no haya sol.

Regulador de carga

El panel solar produce corriente continua, pero necesita un regulador de carga para evitar sobrecargas en la batería. Conecta el panel al regulador, y el regulador a la batería.

Batería

La batería es para almacenar la energía que generes al fabricar tu panel solar. Por lo tanto lo mejor es que uses una batería de ciclo profundo, eso sí, revisa el voltaje y la capacidad para que coincidan con la producción del panel.

Inversor

Si vas a usar electrodomésticos que funcionen con corriente alterna, tienes que conectar el inversor a la batería, ya que es lo que convertirá la energía para que puedas utilizar aparatos comunes. Con esto ya tendrás un sistema de generación y almacenamiento operativo.

¿Cuánto cuesta hacer un panel solar casero?

Ya sabemos cómo hacer una placa solar casera, pero su coste va a depender del tamaño que la quieras hacer y del tipo de celda que elijas, así como la calidad de los materiales usados. Vamos a hacer un cálculo aproximado basado en un panel casero de unos 50-80 W de potencia.

  • Celdas presoldadas: 25-45 €
  • Vidrio templado: 10-20 €
  • Marco de aluminio o madera: 10-18 €
  • Cinta de cobre: 8-15 €
  • Encapsulante EVA o resina: 10-25 €
  • Silicona selladora: 4-8 €
  • Caja de conexiones: 6-12 €
  • Regulador de carga simple: 12-20 €
  • Cables y accesorios: 6-10 €

Haciendo la suma el total estimado estaría entre los 90 y 170€. Este precio es significativamente más bajo que un panel comercial equivalente, pero debes tener en cuenta que tu panel casero no será tan eficiente. Obviamente, su durabilidad también será menor que la de un panel industrial y requerirá un mantenimiento ocasional. Aun así, para aprendizaje, proyectos caseros o pequeños consumos, el coste/beneficio es excelente.

¿Cómo almacenar energía solar casera?

Sabiendo ya cómo se hace una placa solar, te habrás dado cuenta que sin un sistema de almacenamiento es útil solo cuando hay sol. Para aprovechar la energía las 24 horas, necesitas un sistema eficiente. Existen varias opciones.

Tienes por ejemplo las que os hemos comentado antes, las baterías de ciclo profundo, y es que son las más recomendadas para energía renovable. Permiten descargas profundas sin dañarse, por lo que duran bastante y son muy estables, siendo ideales para paneles caseros de bajo voltaje.

Tienes también las baterías de litio, que son más caras pero más eficientes. Tienen mayor vida útil, pesan menos y se cargan más rápido. Luego están los supercondensadores, que son un sistema alternativo bastante moderno. No almacenan tanta energía como una batería, pero se cargan y descargan casi instantáneamente.

Por último, si solo quieres usar la energía cuando hay sol, puedes conectar el panel directamente al inversor y consumir en el momento. No es lo más recomendable, pero funciona para pequeños talleres o algo más temporal. Eso sí, os aconsejamos que siempre uséis un regulador de carga para que no haya sobrecargas, ya que si no, la batería se degradará muy rápido.