Si estás apostado por un consumo eficiente, saber cómo programar un termostato digital es muy importante porque, además de que mejorarás el confort en tu casa, ahorrarás en tu factura. Por ello, hoy os explicamos paso a paso cómo programarlo, tanto para calefacción como aire acondicionado. Veamos cómo hacerlo.
Lo más importante de un termostato digital programable
Antes de nada, queremos remarcar qué hace especial a un termostato digital programable, y es que este dispositivo te permite establecer horarios y temperaturas diferentes según la hora del día e incluso de la semana. Por lo tanto, puedes tener la calefacción o el aire acondicionado encendido justo antes de levantarte, o apagarla automáticamente cuando sales de casa.
El ahorro energético que consigues con esto es evidente, porque evitas usar innecesariamente la calefacción si no te hace falta. Además, adaptas la temperatura a tu rutina, algo que es fácil de hacer gracias a su automatización inteligente y, de hecho, muchos modelos los puedes programar desde una app móvil o con algún asistente como Alexa. Por último, es importante recordar que un menor consumo significa un menor impacto ambiental y menos emisiones.
Cómo programar el termostato
Ahora, os explicamos paso a paso cómo programar vuestro termostato digital ya que, aunque la interfaz puede variar un poco según la marca (Honeywell, Baxi, Ferroli…), los principios van a ser los mismos. No obstante, antes de seguir este paso a paso, os recomiendo que comprobéis si tiene una aplicación móvil, porque desde la app, es todo muy intuitivo y lo programaríais en muy poco tiempo. Si no tiene al app, sigue estos 5 pasos.
1. Accede al menú de programación
La mayoría de termostatos digitales tienen una tecla etiquetada como “SET”, “PROG”, o un icono con forma de reloj o calendario. Al pulsarla, entras en el modo de programación. Si no lo ves, prueba con las flechas arriba/abajo. En algunos modelos, para acceder tendrás que mantener presionado el botón de encendido o configuración durante varios segundos, así que ve probando porque será alguna de estas 3 opciones. Si tienes dudas, también suelen venir con algún manual que te puede ayudar a encontrar este botón.
2. Selecciona programa
Puedes elegir entre dos modos, el diario o el semanal. Con el programa diario (24h), defines una misma configuración para todos los días. Si eliges el programa semanal (7 días), puedes programar cada día de forma independiente, lo cuál viene bastante bien si tu rutina cambia entre semana y fines de semana.
¿Cuál merece más la pena? El programa diario es útil si tienes una rutina muy regular. Pero el semanal suele ser la mejor opción, ya que permite un ajuste más personalizado. Por ejemplo, puedes poner una temperatura más baja los días laborales cuando estás fuera y subirla los fines de semana, cuando pasas más tiempo en casa. Ya solo mirándolo desde la eficiencia energética, el programa semanal suele ser más rentable.
3. Configura la temperatura
Puedes definir la temperatura que quieras para cada franja horaria, y algunos modelos te permiten hasta 6 tramos por día. Un dato importante para ti: cada grado que bajes puede suponer hasta un 7% menos de consumo. Nosotros te recomendamos para ahorrar:
- Baja la temperatura a unos 18 ºC por la noche, dormirás igual de bien y gastarás menos.
- Durante el día si estas en casa, mantén la temperatura a unos 21 o 22 ºC.
- Si estas fuera de casa, prográmalo para que esté a unos 16ºC (modo eco), ya que así no se enfriará demasiado tu casa.
4. Programa horarios de encendido y apagado
Para nosotros aquí está la clave, porque si solo ajustas la temperatura te quedas en la mitad de ahorro. También hay que definir en qué momentos tiene que estar activado o apagado el sistema. Recuerda: el objetivo es no calentar ni enfriar cuando no hace falta.
Al entrar en el menú de programación, verás que puedes establecer franjas horarias divididas normalmente en 2, 4 o hasta 6 bloques diarios. Para cada bloque defines la hora de inicio, la de finalización, y la temperatura. Lo importante aquí es entender que el termostato no se apaga como si fuera un interruptor, sino que puedes programarlo para que en ciertas horas la temperatura objetivo sea tan baja (en calefacción) o tan alta (en aire acondicionado), que el sistema simplemente no se active.
Por ejemplo, si programas la temperatura a 15 ºC entre las 09:00 y las 17:00, el sistema no encenderá la calefacción salvo que la temperatura ambiente baje mucho. Lo mismo ocurre si lo pones a 28 ºC en el modo refrigeración, solo se activará si hace un calor extremo. Un ejemplo de programación semanal:
| Día | Hora | Temperatura |
|---|---|---|
| Lunes a Viernes | 06:30 – 08:00 | 20 ºC |
| 08:00 – 17:00 | 16 ºC (modo ahorro) | |
| 17:00 – 22:30 | 21 ºC | |
| 22:30 – 06:30 | 17 ºC (modo noche) | |
| Sábado y Domingo | 08:00 – 23:00 | 21 ºC |
| 23:00 – 08:00 | 17 ºC (modo noche) |
5. Guarda la programación
Si ya tienes configurado todos los días, horas y temperaturas, ya solo te queda pulsar el botón de «OK», «ENTER», o «GUARDAR», depende del modelo. Algunos termostatos se auto-guardan tras unos segundos de inactividad, pero por si acaso guárdalo tú mismo y tampoco lo apagues directamente conforme lo termines de programar porque puedes perder los ajustes.
Ajustes adicionales para configurar tu termostato digital
Si tienes un modelo más avanzado, puede tener alguna función extra que vale la pena que conozcas:
- Sensores de presencia o ventanas abiertas, que detectan si estás en casa o si hay corrientes de aire y ajustan el funcionamiento automáticamente.
- Escenarios. Puedes tener modos como “vacaciones”, “fin de semana” o “trabajo desde casa”, cada uno con diferentes configuraciones.
- Control remoto vía app. Con una app en el móvil puedes modificar la programación incluso si estás fuera, lo mejor para cambios de última hora o si tienes un segundo domicilio.
- Asistentes de voz. Muchos termostatos compatibles con domótica permiten integrarse con Alexa, Google Home o Apple HomeKit para ajustar la temperatura con comandos de voz.
- Extra: Si tu termostato es compatible con actualizaciones de firmware, mantenlo siempre al día para acceder a mejoras de seguridad y funcionalidad.
Cómo regular el termostato de la calefacción para ahorrar
Algo que suele ocurrir es que muchos hogares encienden la calefacción al máximo porque piensan que así calentará antes, pero es FALSO. Un termostato no actúa como el acelerador de un coche: funciona como un interruptor que mantiene la temperatura deseada. Si lo pones a 30 ºC, solo gastarás más. También deberías tener un buen aislamiento o combinarlo con otras medidas, como válvulas termostáticas o sensores, porque mejorará el rendimiento energético. Para ahorrar energía en calefacción con un termostato digital:
- No superes los 23 ºC durante el día.
- Usa el modo eco o noche entre 15 y 16 ºC cuando no estés.
- Programa horarios y no lo dejes funcionando todo el día y semana.
- Aprovecha el calor natural del sol y cierra las persianas por la noche.
- Si tienes radiadores, purga el aire al menos una vez al año.
Cómo configurar el termostato de aire acondicionado (si va aparte)
Por lo general, van juntos, pero en algunas viviendas aún funcionan por separado, especialmente si se están usando splits o un sistema inverter. Aquí os dejamos algunos consejos que os pueden servir:
- Activa el modo «frío» en tu dispositivo.
- Accede al menú de programación (algunos modelos permiten configurar franjas horarias y temperatura igual que en la calefacción).
- Ajusta la temperatura: entre 23 y 24 ºC en verano es suficiente. Cada grado por debajo aumenta el consumo un 7-8%.
- No uses el modo «Auto» si no lo entiendes bien, algunos sistemas activan calor si baja la temperatura, lo que es ineficiente.
- Programa el encendido 30 minutos antes de llegar y el apagado automático por la noche para no tenerlo siempre encendido.
Algo que también os puede ayudar es que, si vuestro sistema tiene función de deshumidificador, podéis usarlo para mejorar la sensación térmica sin tener que enfriar tanto. Como veis, saber cómo programar un termostato digital es muy importante, porque consumiréis de forma más responsable y gastaréis menos. Con una configuración adecuada, reducirás significativamente tu gasto energético y recuerda, cada pequeño cambio suma.


