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Durante años nos hemos acostumbrado a comparar coches por consumo de combustible, litros a los 100 kilómetros y precio del diésel o la gasolina. Con los vehículos eléctricos, el planteamiento cambia, pero el interés económico sigue siendo el mismo.

En la mayoría de los casos, recargar un coche eléctrico es considerablemente más barato que repostar un vehículo de combustión. Por otro lado, el coste no es fijo ni universal, ya que depende de múltiples factores: dónde cargues, cómo cargues, la potencia contratada, el tipo de cargador, el momento del día y, por supuesto, el propio vehículo. Por lo tanto, vamos a ver con detalle cuánto cuesta recargar el coche eléctrico.

Factores del coste de carga de un coche eléctrico

cuánto cuesta cargar un coche eléctrico

Antes de entrar en cifras concretas, es importante entender qué variables influyen en el coste de carga. A diferencia de un repostaje tradicional, donde el precio depende casi exclusivamente del combustible, en el coche eléctrico entran en juego más elementos.

Potencia de la recarga

La potencia a la que cargas tu coche eléctrico es uno de los factores más determinantes en el coste final, aunque no siempre de la forma que se piensa. La potencia se mide en kilovatios (kW) y determina la velocidad a la que se transfiere la energía a la batería. A mayor potencia, menor tiempo de carga, pero eso no siempre significa menor coste. Por lo general vas a tener tres tipos de cargas:

  1. Carga lenta (2,3 – 3,7 kW). Es habitual en enchufes domésticos convencionales o wallbox básicos. Es la opción más eficiente energéticamente y la que mejor cuida la batería, aunque requiere más horas.
  2. Carga semi-rápida (7,4 – 11 kW). Muy común en viviendas con wallbox dedicado y en algunos puntos públicos. Ofrece un buen equilibrio entre tiempo y eficiencia.
  3. Carga rápida y ultra-rápida (50 kW en adelante). Presente en cargadores públicos, especialmente en carreteras y estaciones de servicio. Permite cargar gran parte de la batería en pocos minutos, pero suele ser mucho más cara por kWh.

En términos de coste puro por energía, la potencia no cambia el precio del kWh, pero sí influye indirectamente en la tarifa aplicada y en la eficiencia del proceso, especialmente en cargas rápidas.

Tiempo para realizarla

El tiempo de carga está directamente relacionado con la potencia, pero también con la capacidad de la batería y el nivel de carga inicial. Cuanto más tiempo esté el coche conectado, más energía consumirá, y por tanto, mayor será el coste total. Sin embargo, cargar más despacio suele permitir aprovechar tarifas eléctricas más económicas, como la discriminación horaria nocturna.

Además, algunos puntos de carga públicos aplican tarifas por tiempo, no solo por energía consumida, lo que puede encarecer notablemente una carga lenta en un punto rápido si el coche no admite altas potencias. Os recomendamos este artículo sobre cómo cargar un coche eléctrico, donde también os contamos dónde hacerlo dependiendo de lo que necesites.

¿Cuánto me cuesta cargar el coche eléctrico en mi casa?

La carga doméstica es, con diferencia, la opción más económica y eficiente para la mayoría de usuarios. De hecho, gran parte del ahorro asociado al coche eléctrico se basa en poder cargarlo en casa.

En potencia y tiempo

Supongamos un coche eléctrico medio con una batería de 50 kWh útiles.

  • Con un cargador doméstico de 3,7 kW, una carga completa puede tardar entre 13 y 15 horas.
  • Con un wallbox de 7,4 kW, el tiempo se reduce a unas 7 u 8 horas, ideal para cargar durante la noche.

Este tipo de carga es progresiva, estable y respetuosa con la batería, lo que también tiene un impacto positivo en su durabilidad a largo plazo.

En dinero

Aquí es donde el coche eléctrico empieza a marcar una diferencia clara frente a los vehículos de combustión. El precio del kWh en el hogar depende de la tarifa contratada, pero tomando valores medios:

  • Tarifa estándar: entre 0,18 y 0,25 €/kWh
  • Tarifa con discriminación horaria (horas valle): entre 0,10 y 0,15 €/kWh

Si cargamos esos 50 kWh en horario valle a 0,12 €/kWh, el coste total de una carga completa serían unos 6 euros.

Con esa carga, muchos vehículos eléctricos pueden recorrer entre 300 y 350 kilómetros, lo que supone un coste aproximado de 1,7 a 2 euros cada 100 km. Una cifra difícil de igualar por cualquier coche de combustión. Por eso, cuando se analiza cuánto cuesta cargar un coche eléctrico, la carga en casa es el gran argumento económico a favor de esta tecnología.

¿Cuánto cuesta cargar el coche eléctrico en la calle?

cuánto cuesta recargar el coche eléctrico

La carga pública es más variable en precio y, en general, más cara que la doméstica. Aun así, es imprescindible para viajes largos, para algo más puntual o si no tienes un garaje.

En potencia y tiempo

En la vía pública encontramos principalmente dos tipos de carga:

  • Carga semi-rápida (11 – 22 kW). Puede tardar entre 2 y 4 horas en cargar una batería media, dependiendo del coche.
  • Carga rápida (50 kW) y ultra-rápida (100 – 350 kW). Permite cargar del 20 % al 80 % de la batería en 20 a 40 minutos, ideal para viajes largos.

No todos los vehículos admiten las potencias más altas, y aunque el punto de carga sea muy potente, el coche limitará la velocidad si su sistema no lo permite.

En dinero

Aquí es donde el precio puede variar considerablemente:

  • Carga semi-rápida pública: entre 0,30 y 0,45 €/kWh
  • Carga rápida: entre 0,45 y 0,65 €/kWh
  • Carga ultra-rápida: puede superar los 0,70 €/kWh

Siguiendo con el ejemplo de una batería de 50 kWh:

  • En carga semi-rápida a 0,35 €/kWh: 17,5 €
  • En carga rápida a 0,55 €/kWh: 27,5 €
  • En ultra-rápida a 0,70 €/kWh: 35 €

Importancia de elegir un buen cargador para tu vehículo eléctrico

No subestimes la importancia del cargador, hay que elegir un buen sistema de carga porque no solo influye en el tiempo, sino también en el coste y en la salud de la batería. Un cargador adecuado:

  1. Optimiza la eficiencia energética.
  2. Evita pérdidas innecesarias.
  3. Permite programar la carga en horas más baratas.
  4. Protege la instalación eléctrica.
  5. Alarga la vida útil de la batería.

Invertir en un buen wallbox doméstico puede que te parezca un gasto inicial elevado, pero lo amortizarás rápidamente gracias al ahorro energético que te supone, la comodidad y la tranquilidad que ofrece a largo plazo. Os aconsejamos también leer este artículo sobre cómo ahorrar al recargar el coche eléctrico.

Nuestro consejo es no abusar de la carga rápida de coche eléctrico

Para terminar te aconsejamos que, aunque la carga rápida te sea bastante útil en viajes largos o algo más puntual, que no sea tu opción habitual si quieres mantener un equilibrio entre coste, eficiencia y durabilidad del vehículo (o su batería por lo menos).

Abusar de la carga rápida tiene varias consecuencias, por ejemplo, es más cara por kWh, genera más estrés térmico en la batería, puede acelerar su degradación y reduce la eficiencia del sistema. Por lo tanto, siempre que te sea posible, usa la carga lenta en tu casa aprovechando las tarifas valle, utilizando la pública solo cuando sea estrictamente necesario, especialmente en carretera. De este modo, no solo reduces el gasto mensual, sino que también maximizas la vida útil de uno de los componentes más caros del coche eléctrico.

Ya sabes cuánto cuesta cargar un coche eléctrico que, aunque no tiene una única cifra, en la mayoría de los casos es más barato, eficiente y sostenible que un vehículo tradicional. Por lo tanto, apuesta por una carga doméstica, generalmente lenta y usando solo la carga rápida con cabeza para que te dure lo máximo posible y que sea una buena ventaja económica.