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Este sistema de climatización consume poca electricidad, aprovecha la energía del aire y permite calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria en un solo sistema. Pero, como cualquier instalación técnica, hay que dar un mínimo de mantenimiento de aerotermia. Es sencillo, sobre todo si lo comparamos con sistemas tradicionales. No hay combustión, no hay chimeneas, no se generan residuos peligrosos y el desgaste de los componentes es menor. Aun así, eso no significa que puedas olvidarte por completo de tu equipo.

Veamos qué mantenimiento se hace a una aerotermia, qué tareas puedes realizar tú mismo y cuáles deben quedar siempre en manos de profesionales.

La importancia de dar un mantenimiento a tu aerotermia

Uno de los principales motivos para realizar el mantenimiento de aerotermia es mantener la eficiencia energética. Un sistema limpio y bien ajustado consume menos electricidad para producir la misma cantidad de calor o frío. Esto se traduce directamente en un ahorro en la factura eléctrica.

Otro aspecto fundamental es la prevención de averías. Muchas incidencias graves comienzan siendo pequeños problemas: un filtro sucio, una presión incorrecta o una conexión mal ajustada. Detectarlos a tiempo evita reparaciones mucho más caras en el futuro. Además, el mantenimiento contribuye a alargar la vida útil del equipo. Una instalación de aerotermia bien cuidada puede superar sin problemas los 20 años de funcionamiento, algo que solo es posible si se revisa de forma periódica.

También hay que tener en cuenta el confort y la seguridad. Un sistema mal mantenido puede perder rendimiento, generar ruidos extraños o no proporcionar la temperatura adecuada cuando más lo necesitas. En el caso del agua caliente sanitaria, un mantenimiento deficiente puede incluso afectar a la calidad del agua.

Mantenimiento de aerotermia que puedes hacer tú mismo

Una de las grandes ventajas de la aerotermia es que parte de su mantenimiento básico puede hacerlo el propio usuario, sin conocimientos técnicos avanzados. Estas pequeñas tareas ayudan a mantener el sistema en buen estado entre revisiones profesionales.

Limpieza de filtros

Dependiendo del sistema (fancoils, suelo radiante refrescante, unidades interiores), los filtros pueden acumular polvo, pelusas y suciedad con el tiempo. Si están sucios:

  • El sistema pierde eficiencia
  • Aumenta el consumo eléctrico
  • Se reduce la calidad del aire

La recomendación general es revisarlos cada 1 o 2 meses y limpiarlos cuando sea necesario. Normalmente basta con retirarlos y lavarlos con agua tibia, dejándolos secar bien antes de volver a colocarlos.

Revisar la unidad exterior

Conviene comprobar de forma visual que:

  1. No haya hojas, polvo o suciedad acumulada
  2. No existan obstáculos que dificulten la entrada o salida de aire
  3. El ventilador gire con normalidad

No se trata de desmontar nada, sino de mantener la zona limpia y despejada, algo que mejora notablemente el rendimiento del equipo.

Estar atento para prevenir averías

Muchas averías pueden detectarse a tiempo simplemente prestando atención al funcionamiento habitual del sistema. Algunas señales de alerta son:

  • Ruidos extraños o vibraciones
  • Pérdida de rendimiento en calefacción o refrigeración
  • Aumento repentino del consumo eléctrico
  • Mensajes de error en el display

Si notas algo fuera de lo normal, lo mejor es no ignorarlo y contactar con un técnico antes de que el problema vaya a más.

Tareas de mantenimiento anual de aerotermia por profesionales

mantenimiento de aerotermia

Aunque el usuario puede realizar algunas tareas básicas, hay una parte fundamental del mantenimiento de aerotermia que debe hacerlo siempre un profesional cualificado, normalmente una vez al año como mínimo. Estas revisiones garantizan que todos los componentes funcionen correctamente y cumplen con la normativa vigente.

Unidad exterior

El técnico revisa y limpia en profundidad los elementos clave de la unidad exterior, que es la batería de intercambio térmico, el ventilador y el serpentín. Se comprueba que no haya suciedad incrustada, corrosión o deformaciones que puedan reducir el rendimiento. Una batería limpia permite un intercambio térmico eficiente y evita sobreesfuerzos del compresor.

Circuito hidráulico

El circuito hidráulico es el encargado de distribuir el calor o el frío por la vivienda. Durante el mantenimiento se revisan conexiones y uniones, purgadores automáticos y manuales, válvulas de seguridad y cualquier posible fuga de agua. Una pequeña fuga puede provocar pérdida de presión, mal funcionamiento del sistema y daños a largo plazo si no se detecta a tiempo.

Unidad interior

Además de los filtros que puede limpiar el usuario, el profesional revisa:

  1. Estado general de la unidad interior
  2. Funcionamiento correcto de fancoils o emisores
  3. Respuesta del sistema a las órdenes de temperatura

Con todo esto se asegura que la temperatura sea homogénea en toda la vivienda.

Control de niveles de presión y temperatura

Uno de los puntos clave del mantenimiento técnico es el control de presiones y temperaturas del sistema. El técnico verifica que la presión del circuito hidráulico sea la adecuada, que las temperaturas de impulsión y retorno estén dentro de los valores óptimos y que no existan pérdidas de rendimiento.

Depósito de ACS

En sistemas con producción de agua caliente sanitaria, el depósito de ACS requiere una revisión específica. Esto es fundamental para garantizar la durabilidad del depósito y la calidad del agua caliente, por lo que se comprueba:

  • Estado del aislamiento
  • Posibles signos de corrosión
  • Fugas o acumulación de humedad

Tratamiento de Agua

Un agua mal tratada puede provocar incrustaciones, reducir el rendimiento del sistema y dañar componentes internos con el tiempo, así que es bastante clave el tratamiento de agua en el mantenimiento de aerotermia. Aquí, el técnico evalúa la dureza del agua, la posible presencia de cal y la necesidad de aditivos protectores.

Nuestros consejos para tu mantenimiento de aerotermia

Después de analizar cómo es el mantenimiento de la aerotermia, aquí os dejamos nuestros 5 consejos prácticos para que le saquéis el máximo partido a vuestra instalación:

  1. No descuides las pequeñas tareas periódicas. La limpieza de filtros marca una gran diferencia.
  2. Mantén despejada la unidad exterior durante todo el año.
  3. Programa una revisión profesional anual, incluso aunque el sistema parezca funcionar bien.
  4. Guarda un registro de mantenimientos y revisiones.
  5. Ajusta las temperaturas de forma razonable, ya que así no solo ahorras energía, también reducirás el desgaste del sistema.

¿Vale la pena contratar un mantenimiento para la aerotermia?

¿Es obligatorio contratar un mantenimiento? Bajo la responsabilidad de cada uno, no, pero es bastante recomendable.

Un contrato de mantenimiento para aerotermia suele tener un coste moderado y ofrece varias ventajas claras, como la revisión anual profesional, prioridad en caso de avería, una mayor vida útil del sistema y el ahorro que te supone a largo plazo en reparaciones. Teniendo en cuenta la inversión que supone una instalación de aerotermia, protegerla con un mantenimiento adecuado es una decisión inteligente en nuestra opinión. Si queréis saber más os recomendamos este artículo sobre qué es la aerotermia y cómo funciona.