Los vectores energéticos son elementos fundamentales para entender cómo se almacena, transporta y distribuye la energía en formas que sean prácticas y eficientes. A medida que más gente quiere transicionar hacia una economía verde, todo esto gana importancia, por lo que vamos a analizar en profundidad qué es un vector energético, sus tipos, y sus aplicaciones en el sector de la energía renovable.
¿Qué son los vectores energéticos?
Los vectores energéticos son medios o sistemas que permiten almacenar una energía de forma controlado, que posteriormente se puede transportar y liberar en el momento que se necesita. A diferencia de las fuentes de energía, que son recursos naturales como el sol, el viento o los combustibles fósiles, los vectores energéticos son intermediarios que facilitan la transferencia y la accesibilidad de la energía a distintas escalas y ubicaciones. Por esto, se consideran como una parte fundamental del autoconsumo.
Es calve entender qué es un vector energético porque te permite gestionar mucho mejor los recursos energéticos, ya sean renovables o no, lo que te permite optimizar bastante su disponibilidad, dependiendo menos de los combustibles de toda la vida. En términos sencillos, un vector energético actúa como un «vehículo» que lleva la energía desde la fuente hasta el punto de consumo.
¿Qué tipos de vectores energéticos existen?
Existen varios tipos de vectores energéticos, cada uno con características y aplicaciones específicas. Veamos cuáles son.
Hidrógeno
Este vector energético se está usando bastante ahora en el proceso de descarbonización. Es un portador de energía limpio que, cuando se produce a partir de fuentes renovables, no emite gases contaminantes. Además, el hidrógeno puede almacenarse y utilizarse en una variedad de aplicaciones, como en pilas de combustible para vehículos.
Combustibles sintéticos
Los combustibles sintéticos, o e-fuels, se producen mediante procesos que combinan hidrógeno verde con CO₂ capturado. Estos combustibles representan una opción prometedora para sectores que requieren altas densidades energéticas, como la aviación y el transporte marítimo.
En la misma línea, están los biocombustibles, como biodiésel y bioetanol, que son vectores energéticos que se producen a partir de biomasa. Opción muy viable a día de hoy para el sector del transporte y la industria pesada.
Bombeo solar Vs Baterías solares
El bombeo solar junta la generación hidráulica con la fotovoltaica, perfecto para cuando llueve por ejemplo, ya que moviliza el agua que recogen los embalses para conseguir electricidad. Por otro lado, una batería solar acelera los electrones que, al liberar una reacción química, ya pueden volver a la vivienda en forma de electricidad.
Amoniaco
El amoníaco es un gas que se puede licuar a una presión moderada (alrededor de 10 bares) o a temperaturas cercanas a los -33°C. Esto facilita su almacenamiento y transporte a grandes distancias, superando algunas limitaciones del hidrógeno. Además, también es más eficiente para el almacenamiento ya que su densidad energética no llega la de los combustibles.
Tiene el problema de que sus reacciones químicas son bastante inestables, por lo que no se usa demasiado por el momento. También es cierto que para que el amoníaco sea una solución verdaderamente limpia, debe producirse a partir de hidrógeno verde, y, por el momento, la gran parte de amoniaco que se produce es a partir de gas natural.
Diferencia entre vector energético y fuente de energía
Mientras que las fuentes de energía son recursos naturales de los cuales se obtiene la energía, como el sol, el viento, el carbón o el gas natural, los vectores energéticos son aquellos mecanismos que almacenan y transportan esa energía para que pueda utilizarse de forma eficiente. Es decir:
- Una fuente de energía está en la naturaleza, y se aprovecha como tal para producir y almacenar energía.
- Un vector energético es un dispositivo que recurre a un mecanismo químico forzado, combinando compuestos orgánicos, y átomos.
Por ejemplo, la energía solar capturada por paneles solares es una fuente de energía, pero cuando esta se convierte en electricidad, esta última actúa como un vector energético. De la misma forma, el hidrógeno puede generarse a partir de energía eólica o solar y luego utilizarse como un vector energético para almacenar o transportar esa energía de forma segura y eficiente.
Ejemplos de vector energético
Por ver de forma práctica qué es un vector energético, dejamos por aquí varios ejemplos de la vida cotidiana, y de la industria.
- La electricidad que usamos en nuestros hogares y en aplicaciones industriales es un ejemplo claro de vector energético. Se genera a partir de múltiples fuentes y se distribuye mediante una red eléctrica que permite su uso en distintas aplicaciones (iluminación, maquinaria industrial…)
- Los coches que funcionan con pilas de combustible de hidrógeno. Funciona como vector, ya que almacena la energía necesaria para mover el coche sin generar gases contaminantes. Es una alternativa bastante prometedora a los coches eléctricos.
- En el sector de la construcción, el almacenamiento de energía térmica permite captar el calor durante el día y liberarlo en la noche. Básicamente, tienen unos sistemas que utilizan materiales con alta capacidad calorífica, como agua o sales fundidas, que son los que actúan como vectores energéticos.
- El biogás, que se genera a partir de residuos agrícolas y otros desechos orgánicos. Se utiliza tanto para la electricidad como para la calefacción. Especialmente útil en zonas rurales y, por supuesto, la industria agrícola, proporcionándoles una fuente de energía local y sostenible.
Los vectores energéticos son elementos clave para facilitar la transición hacia un sistema energético más sostenible y menos dependiente de los combustibles fósiles. A través de vectores como la electricidad, el hidrógeno y los biocombustibles, es posible almacenar y transportar la energía de forma más eficiente, permitiendo una integración efectiva de las fuentes renovables y una reducción de la huella de carbono global. ¡Hasta la próxima!

