El autoconsumo energético es cada vez una opción mucho más popular, tanto para casas, como para empresas que buscan generar su propia electricidad a partir de una fuente renovable. Este modelo te permite reducir tu dependencia de la red eléctrica, a la vez que ahorras bastante. Sin embargo, existen diferentes tipos de autoconsumo, cada uno con características y requisitos específicos. Y eso es lo que vamos a ver hoy, los dos tipos que existen, con un enfoque especial en los sistemas con excedentes, y cómo se compensan. ¡Empecemos!
Los dos tipos de autoconsumo
Nos encontramos con dos categorías principales de autoconsumo, según la forma en la que decidas gestionar la energía generada y su relación con la red eléctrica. Estos dos son el autoconsumo con o sin excedentes.
1. Autoconsumo sin excedentes
Se caracteriza porque toda la energía generada se consumo en el mismo lugar donde se produce, es decir, no se vierten los excedentes a la red eléctrica. Para ello, se instala un sistema anti vertido, que impide que la electricidad sobrante fluya hacia la red general. Esto tiene sus ventajas y desventajas:
Ventajas del autoconsumo sin excedentes
- Mayor control sobre la energía producida y consumida.
- No requiere acuerdos con las compañías eléctricas.
- Ideal para quienes desean aprovechar al máximo su propia energía sin depender de la red.
Desventajas
- No permite obtener beneficios económicos por la energía sobrante.
- Se debe dimensionar cuidadosamente el sistema para evitar desperdicio energético.
2. Autoconsumo con excedentes
Con esta modalidad, la energía producida que no consumes de inmediato se vierte a la red eléctrica, aprovechando al máximo toda tu producción fotovoltaica, a la vez que puedes obtener compensaciones económicas por la energía no utilizada. Al igual que el autoconsumo sin excedentes, tiene sus pros y contras:
Ventajas del autoconsumo con excedentes
- Posibilidad de recibir compensación económica por la energía vertida a la red.
- Mayor rentabilidad del sistema fotovoltaico a largo plazo.
- Contribución a la sostenibilidad energética global.
Desventajas
- Es necesario cumplir con regulaciones y trámites administrativos.
- Dependencia de la compañía eléctrica para la compensación de excedentes.
Tipos de autoconsumo con excedentes
Dentro del autoconsumo con excedentes, existen dos modalidades principales según cómo se gestione la compensación de la energía sobrante: con o sin compensación.
Autoconsumo con excedentes sin compensación
En este tipo de autoconsumo, la energía generada que no se consume se vierte a la red, pero sin recibir ningún tipo de compensación económica. Este modelo suele aplicarse en instalaciones de gran tamaño, como parques solares, donde la venta de energía se gestiona de manera diferente a la compensación habitual. Por resumir sus características:
- El excedente de energía se cede a la red sin retribución económica directa.
- Se debe contar con acuerdos con las comercializadoras eléctricas.
- Se suele aplicar en instalaciones industriales o de gran capacidad.
Autoconsumo con excedentes y compensación
Dentro de los tipos de autoconsumo, este es el más habitual en casas y negocios. Permite recibir compensaciones económicas por la energía excedente, que se descuentan de la factura eléctrica, reduciendo así el coste de la energía comprada a la red. Resumiendo sus características más importantes:
- La energía sobrante se compensa económicamente en la misma factura.
- El importe máximo de compensación no puede superar el valor de la energía consumida de la red.
- Requiere un contrato de suministro específico con la comercializadora.
¿Y cómo se compensan los excedentes del autoconsumo?
Recordando que el importe no puede superar el valor de la energía consumida, la compensación de excedentes es un proceso mediante el cual la energía que se inyecta a la red se descuenta de la factura eléctrica del usuario. Para acogerse a este sistema, es necesario firmar un contrato con la compañía eléctrica bajo la modalidad de «compensación simplificada de excedentes». El proceso de compensación funciona de la siguiente manera:
- Cálculo de excedentes. Se mide la cantidad de energía generada que no ha sido auto consumida.
- Valoración de la energía. Tu comercializadora establece un precio por kWh vertido a la red.
- Descuento en la factura. La cantidad de energía vertida se resta del importe de la energía consumida de la red, hasta alcanzar un saldo de cero euros (no se permite compensación negativa).
Preguntas frecuentes sobre el autoconsumo
¿Qué es el tipo de autoconsumo 41?
El tipo de autoconsumo 41 es una clasificación dentro del marco normativo español que se refiere a instalaciones conectadas a la red con excedentes y acogidas a compensación. Esto significa que la energía sobrante se vierte a la red eléctrica y se compensa económicamente en la factura de la luz.
Algunas características clave del autoconsumo tipo 41 son:
- Se aplica a instalaciones de pequeña o mediana escala, generalmente en viviendas y pequeñas empresas.
- Permite reducir significativamente la factura de electricidad mediante la compensación de excedentes.
- Está sujeto a normativas de conexión específicas establecidas por la compañía eléctrica.
¿Qué es autoconsumo tipo 1? ¿Y el tipo 2?
El autoconsumo tipo 1 y el autoconsumo tipo 2 hacen referencia a las modalidades contempladas en la normativa española en función de la relación de la instalación con la red eléctrica:
Autoconsumo tipo 1:
- Se refiere a instalaciones sin excedentes, es decir, aquellas que no inyectan energía a la red.
- Requiere la instalación de un sistema anti vertido para evitar la exportación de energía.
- Ideal para quienes buscan independencia energética y menor burocracia.
Autoconsumo tipo 2:
- Corresponde a instalaciones con excedentes, tanto acogidas a compensación como sin ella.
- Permite inyectar la energía sobrante a la red y recibir compensaciones.
- Es una opción más flexible, pero con mayores requisitos técnicos y administrativos.
Conclusión
Elegir entro los diferentes tipos de autoconsumo va a depender de tus necesidades energéticas a nivel usuario, además del nivel de independencia que quieras alcanzar, y la rentabilidad que le quieras sacar, sobre todo, a largo plazo. Tanto el autoconsumo sin excedentes, como el autoconsumo con excedentes, tiene sus ventajas, así que evalúalo bien todo, desde tu presupuesto, hasta la demanda energética. ¡Optimiza bien tu inversión!


